Claims ambientales · Directiva (UE) 2024/825 y normativa cosmética

¿Tus claims de
sostenibilidad están
listos para vender
en toda Europa?

En 3 minutos sabrás qué claims ambientales de tu marca están mejor planteados, cuáles necesitan precisión y cuáles conviene revisar.

Qué ha cambiado

«Natural», «reciclable», «eco», «carbono neutral». Y otros menos evidentes, como «consciente», «ocean friendly», «fabricado con energía renovable», «sin microplásticos» o un simple icono de hoja junto al logo. Son mensajes que el sector lleva años usando en envases, webs y campañas. Desde el 27 de septiembre de 2026 deben aplicarse en la Unión Europea las normas nacionales que incorporan la Directiva (UE) 2024/825. La directiva limita determinadas afirmaciones ambientales: las genéricas sin base suficiente, los sellos que no proceden de un sistema de certificación, los mensajes que presentan una parte como si fuera el todo, la neutralidad climática basada en compensaciones y los compromisos de futuro sin un plan verificable.

A septiembre de 2026, la ley española que la incorpora sigue en tramitación. Mientras tanto siguen vigentes las normas contra la publicidad engañosa y otras más específicas, como el Real Decreto 1055/2022 de envases, que ya prohíbe marcar envases con «respetuoso con el medio ambiente» o expresiones equivalentes. Las marcas que venden en países donde la nueva norma ya está en vigor conviene que revisen sus claims para esos mercados.

Qué es un claim ambiental

Un mensaje que afirma o sugiere que un producto, un envase o una empresa tiene un impacto ambiental reducido, nulo o positivo, o que presenta determinadas características ambientales. Cuenta lo que se escribe y también lo que se ve: un icono de hoja, un sello, un color o una imagen que transmiten una idea ambiental.

Un ejemplo ayuda a verlo. «Envase reciclable» habla de una parte del producto y no equivale a «producto sostenible». «30% de plástico reciclado en el frasco» tampoco equivale a «producto fabricado con plástico reciclado».

No todos los términos que aparecen en el test están prohibidos. El riesgo depende de lo que afirman, del contexto y de la impresión de conjunto que generan.

Para qué sirve este test

Para ver qué claims de tu empresa están mejor planteados, cuáles necesitan precisión y cuáles conviene revisar primero, con una propuesta para reformularlos. Está pensado para la dirección y los equipos que deciden qué se comunica: marketing, I+D, asuntos regulatorios y compras de packaging.

Cómo funciona

Seis temas: mensajes generales, envase y reciclaje, fórmula e ingredientes, clima, ética animal y sellos. En cada uno verás los claims más habituales del sector y una sola pregunta sobre cómo los aplica tu empresa. Si en un tema usáis varios, responde pensando en el que menos controláis. No hace falta registrarse.

El test combina la Directiva 2024/825 con las reglas específicas de los claims cosméticos. Por eso incluye temas como la ética animal, que se rigen sobre todo por la normativa cosmética.

Qué obtienes

Un semáforo por tema, la norma que aplica en cada caso, el siguiente paso recomendado y un ejemplo del mensaje reescrito. El resultado es orientativo: un verde indica una base sólida y no sustituye la revisión de cada claim concreto. Al final puedes pedir a Blomon esa revisión.

Por qué merece la pena

Las nuevas reglas permiten seguir comunicando avances ambientales. Hacen más importante que cada afirmación sea concreta, comprensible y se pueda justificar. Un claim así genera confianza en el consumidor, en el distribuidor y en tu propio equipo.