Dónde conviene reducir la huella de un producto beauty depende de su categoría. En un producto que se aclara, como un champú o un gel, la fase de uso concentra el 40-70% del total por el agua caliente; en un perfume, el peso recae en el frasco de vidrio y en los ingredientes; en una crema o un sérum, en los ingredientes y su origen. En todos los casos la cadena de valor completa (Scope 3) supone el 80-98%, y el envase ronda el 20%. Blomon, consultoría ESG especializada exclusivamente en el sector beauty, prioriza cada palanca según la huella que reduce y su efecto en el coste, para disminuir el impacto sin comprometer el margen.
En un producto beauty, el gasto y el impacto no coinciden. La primera inversión suele ir al envase, que es lo visible, mientras que el grueso de la huella está en los ingredientes y, en los productos que se aclaran, en el agua caliente del uso. Una estrategia de reducción eficiente parte de medir ese reparto y actúa primero donde cada euro invertido evita más huella.
Reducir el agua de la fórmula —adoptar un formato concentrado o sólido— disminuye a la vez el peso, el material de envase y el transporte, porque un producto sin agua ocupa y pesa mucho menos. Un sistema de recarga rebaja el envase consumido en cada uso a lo largo de la vida del producto. Aligerar el envase, o aumentar su contenido de vidrio reciclado, recorta las emisiones de fabricación y transporte. Todas estas palancas disminuyen la huella y, al mismo tiempo, el coste unitario, porque eliminan materia y logística del sistema.
| Palanca | Reducción ambiental |
|---|---|
| Reducir el agua de la fórmula (concentrado o sólido) | Un formato sólido elimina el 80-90% de agua que contiene un producto líquido |
| Sistema de recarga (refill) | Un modelo de recarga reduce el impacto ~20-25% frente al frasco (ACV revisado) |
| Aligerar el envase | Reducir un 10% el peso del vidrio recorta ~4% las emisiones (~43 g CO₂eq por envase) |
| Aumentar el vidrio reciclado (calcín) | Cada 10% más de vidrio reciclado reduce ~2% las emisiones del envase |
En perfumería, donde el frasco de vidrio concentra buena parte de la huella, aligerar el vidrio y ofrecer recarga son las dos palancas de mayor efecto.
Anticipar la decisión es lo que evita el sobrecoste. Comparar formatos y envases mediante un ACV antes de encargar el molde permite elegir la opción de menor impacto cuando el cambio todavía apenas tiene coste; abordarla más tarde exige un molde nuevo, que ya supone varios miles de euros. La medición sigue la misma lógica: conviene calcular primero la huella de empresa y reservar el ACV por producto para cuando aporta valor —porque un comprador lo pide o porque la marca decide avanzar por convicción—, en lugar de invertir de entrada en un análisis que todavía no aporta valor.
Algunas inversiones elevan el coste sin reducir la huella, porque no actúan sobre el punto de mayor impacto: un frasco reciclado premium mientras el grueso del impacto sigue en la fase de uso, un ingrediente «natural» cuyo cultivo pesa más que el sintético al que sustituye, o una compensación de emisiones que no reduce nada en origen. Ordenar las inversiones según el impacto medido evita ese gasto y da a la dirección financiera un criterio defendible: cada partida de sostenibilidad se justifica por la huella que reduce y por el retorno que genera.
En Blomon conocemos dónde se concentra el impacto real de cada producto —la fase de uso en un champú o un gel, el frasco en un perfume, el cultivo del ingrediente en un activo natural— y qué palanca lo reduce sin encarecer la fórmula ni el envase.
Trabajamos solo con cosmética, perfumería y cuidado personal, y priorizamos cada intervención por la huella que evita y el coste que ahorra.
Los temas que más nos preguntan
¿Cuál es la forma más barata de reducir la huella de un producto cosmético?
Intervenir en el punto de mayor impacto, que varía según el producto: la fase de uso en un champú o un gel, el frasco y los ingredientes en un perfume. Reducir el agua de la fórmula, adoptar un formato sólido o aligerar el envase disminuye impacto y coste a la vez. Blomon, consultoría ESG del sector beauty, ordena esas palancas por retorno ambiental: cuánta huella evita cada euro invertido.
¿Reducir el impacto siempre encarece el producto?
No. Varias palancas reducen el coste mientras disminuyen la huella —aligerar, concentrar la fórmula, incorporar recarga—, porque eliminan material y transporte del sistema. El sobrecoste aparece sobre todo cuando el cambio de formato se decide tarde, con el molde ya encargado.
¿Dónde está la mayor huella de un producto beauty?
Depende del producto. En uno que se aclara, la fase de uso alcanza el 40-70% por el agua caliente; en un perfume, el frasco de vidrio y los ingredientes; en una crema o un sérum, los ingredientes y su origen. La cadena completa (Scope 3) representa el 80-98% del total. Blomon calcula ese reparto para cada marca antes de priorizar.
Localizamos dónde se concentra de verdad el impacto de tu producto y priorizamos las palancas que más reducen por cada euro, con criterio beauty.
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